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Sanidad Canaria, robo y síndrome

La Sanidad canaria es el cuento de nunca acabar. Una vez si y otra también, se repiten los mismos problemas, todos los días, semanas, meses, etc. Y esto será así hasta que los cuatro “burgueses capitalizados” por la RIC, como los llamaba el Sr. Marino Alduan, en una tertulia televisiva, se hagan con todos los medios propiedad de la Sanidad Pública; no solo en aparatos y maquinarias medico-quirúr- gicas, sino también con todos los inmuebles que la misma posee.

Porque ya han visto Udes., lo ocurrido con el hospital de Meloneras. Y gracias que ha habido un juez que ha detenido ese robo, aunque solo sea temporalmente y a petición y denuncia de otros “burgueses capitalizados”, que iban detrás del mismo bocado. En fin, como dice el refrán, “Dios los cría y ellos se juntan”, y yo añado “aunque sea para pelearse por ser el primero en dar el bocao”.

Los gritos contra tanto desaguisado sanitario son ya generalizados en todos los estamentos sociales, con dos excepciones: la 1ª, la de los propios beneficiados de las privatizaciones, fundamentalmente clase médica y “burgueses capitalizados”; la 2ª, la de los políticos, aliados necesarios e indispensables para realizar toda esta esquilmación al pueblo.

En el ínterin de toda esta historia, un pueblo, no “capitalizado”, por supuesto, al que parece no afectarle nada de lo que ocurre. Unos solucionan su problema con una póliza de seguro privado, que es uno de los objetivos de la privatización, como asegura en una mini entrevista en Canarias7 Dª Maria Porto. Otros recurren a la picaresca carpetovetónica de echar mano de un amigo o excompañero de trabajo, como le ocurre a Don Oswaldo. Y otros, llevados por sus exuberantes 18 años, como le ocurre a Ángelo, solo pueden decir las cosas que dicen los jóvenes a esa edad, porque pocas enfermedades habrá tenido él, como para dar un juicio de valor mas preciso.

Mientras, Dª Mercedes Roldós y el Sr. Abasolo que no paran de tocar los tambores de la descalificación y los del echar la culpa a los demás. Una Sra. Roldós, descalificando a todo el que se atreva a cuestionar sus santas y dogmáticas decisiones, porque ya sabemos todos, que la derechona de este país siempre se ha creído portadora de la única verdad, por encima incluso de las decisiones mayoritarias del pueblo, al cual ellos siempre han considerado un rebaño de borregos, que pue- den manejar a su interés y al que solo le dedican un rato en época de elecciones.

Y el otro, el Sr. Abasolo, echando balones fuera con el manido argumento de que la población ha aumentado y que, por tanto, el Estado debe aumentar las aportaciones. Lo que no dice el “figura” es cuánto ha subido el importe de los conciertos con las clínicas privadas de los que ellos son fieles defensores, aun a costa de defenestrar el prestigio de la Sanidad Pública, con las medidas que todos ya conocemos.

Respecto de la clase médica decir unas palabras. Yo estoy de acuerdo con ellos en que los sueldos son bajos, que los ratios médico/paciente son elevados, que faltan más profesionales de la medicina, etc., etc. Pero de ahí a que Vds. se monten la guerra por su cuenta, es donde yo no comulgo con ruedas de molino.

Me explico: En una guerra, siempre hay 2 bandos, y en esta guerra Vds. son libres de unirse al bando que quieran, pero teniendo siempre en cuenta que en toda guerra siempre hay una factura que cobrar o que pagar, según en el bando en que se ha militado, si en el de los ganadores o en el de los perdedores. Después no vale decir aquello de que “yo no sabia y…”, “yo solo soy médico y…”, etc.

Ah, se me olvidaba, Sres. Doctores en el grupo de los “burgueses capitalizados” en el que a Vdes. les gusta estar (hay muy pocos miembros): si Vdes, supiesen la cantidad de carpinteros, fontaneros, albañiles, cajeras de supermercado, etc., etc., que están en nuestro grupo, seguro que no se lo pensaban dos veces.

Nosotros les esperamos con las manos abiertas, aunque sabemos que a Vds. les cuesta dejar el síndrome de diferencia, que no he podido entender nunca dónde y quién se lo meten a Vds. en la cabeza.


(*) Jesús A. Pérez Guerra es miembro del Comité Local de UNIDAD DEL PUEBLO- Las Palmas de Gran Canaria

Jesús A. Pérez Guerra - laspalmasgc

 
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