:: MAGEC .info ::

   
 
 
 ··· PORTADA
  ··· El Tiempo
  ··· Teléfonos
  ··· Directorio web

 ··· OPINIÓN

Nuestros trabajadores

DESDE EL GUINIGUADA

“… los hijos de los trabajadores sufren las consecuencias de una enseñanza pública que pierde calidad ante el trasvase de medios a la privada”

Hoy la primavera amanece con la sonrisa solar puesta, no sería extraño que antojadiza cambie de humor con prontitud. Bencomo Marrero, el profesor nunca retirado, medita sobre la situación de nuestra clase trabajadora. La realidad es que le parece bastante complicada. A pesar de la cantidad de puestos de trabajo que se crean en Canarias el paro sigue creciendo, los contratos basuras siguen aumentando, el índice de precios al consumo se sigue disparando, los sueldos siguen siendo los más bajos, la pobreza se ceba en casi del 25% de nuestra gente… Todo ello, a pesar de la considerable riqueza que genera nuestro Archipiélago, se nos pincela un cuadro colonial e insolidario.

Bencomo opina que los hijos de los trabajadores sufren las consecuencias de una enseñanza pública que pierde calidad ante el trasvase de medios a la privada. Además no reciben una adecuada enseñanza de nuestra cultura (historia, literatura, cultura popular…) y demás señas de identidad, muy necesarias para una adecuada cohesión social ahora que nos llegan inmigrantes de todo nuestro Planeta. Haría falta fomentar una cultura identitaria que puedan servir de referencia a los que se nos incorporan, para que enriqueciéndola podamos convivir en paz y tener un futuro próspero y en libertad.

La corrupción, estimulada por la expansión del cemento, sigue campando a sus anchas. Todo esto, añadido a la superpoblación de unas islas con un territorio muy limitado, hace que nuestro medio ambiente se deteriore a pasos agigantados, semejándonos cada vez más a los patrones desarrollistas de Hong Kong o Singapur, donde la calidad de vida desaparece a ritmo acelerado. Sigue haciendo falta una ley de residencia que regule una inmigración proveniente de todos los lugares, pues es imposible convivir dignamente tantos en un territorio tan escaso. En ello se pone poca atención por parte de los que gobiernan. Entretanto, haría falta la concienciación internacional que impida que se sigan saqueando a continentes ricos como África y América y obligando a sus poblaciones a sufrir el triste destierro de la emigración.

Nosotros, la clase trabajadora canaria, no tenemos un panorama muy halagüeño. Sin embargo, habría que destacar a muchas personas anónimas que en nuestro Archipiélago trabajan por sus raíces culturales y los derechos de nuestros trabajadores. Podríamos añadir los movimientos ciudadanos, algunos sindicatos y nuevos grupos nacionalistas que relevan a otros en la sacrificada tarea de la consecución de nuestros derechos como pueblo. Nuevas editoriales, escritores, pintores, y demás artistas se suman a la construcción de nuestra cultura peculiar. Bencomo piensa que podría seguir enumerando aspectos destacables de nuestra realidad, pero todavía queda mucho camino por andar. Mientras la primavera sigue su danza caprichosa, Bencomo relee estos versos de Agustín Millares Sall: “Se acabó el no creer a par del viento, / el no volar a tono con el grito…”

Félix M. Arencibia - felix194

 
EL DESPERTAR DE LA HISTORIA
Rubén Alemán

TIEMPOS
Teodoro Santana

Tarea de todos, recuperar los recursos naturales
Evo Morales Ayma

Insurgentes, Libertarios, Alzados (1)
José Almeida Afonso

¡Aquí estamos y no nos vamos!
William I. Robinson

Canarias, mi nación
Pedro J. Brissón


 
 MAGEC 2006 - Archipiélago Canario
 
Sitemap