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POCOS, ACTIVOS Y ABNEGADOS: una tipificación de los comunistas en Gran Canaria (1961- 1973)

Los comunistas forjaron la principal y casi única oposición política que existió en el Archipiélago Canario hasta los últimos años del franquismo.

Dos entidades nacionalistas de dispar significación, notable la de Canarias Libre entre 1960-1962, y anecdótica la del Frente de Liberación Nacional una década después, desembocaron en el Partido Comunista de España-Unión de Juventudes Comunistas de España o emergieron de ambas organizaciones. En cuanto al Movimiento Para la Autodeterminación y la Independencia del Archipiélago Canario de Antonio Cubillo, tuvo que esperar al Acuerdo Tripartito de Madrid y las emisiones radiofónicas desde Argel, en diciembre de 1975, para disponer de prosélitos reales y de un área de influencia efectiva (1).

La democracia-cristiana contó con unos pocos valedores estudiantiles en la Universidad de La Laguna a partir del curso 1966-1967, sin que llegaran muy lejos ni pudieran nutrirse en demasía de sus canteras legales (Hermandad Obrera de Acción Católica, Juventud Estudiantil Católica, etc.), singularizadas por su despolitización o ambigüedad (2).
El socialismo no levantó cabeza hasta 1971-1972, y tanto las Juventudes Socialistas como la Unión General de Trabajadores fueron reorganizadas por ex militantes comunistas (3).

El comunismo grancanario entre 1961-1973 se va a singularizar por constituir una minoría antifranquista muy activa y sacrificada (4).

La incógnita del número es de difícil o imposible resolución en condiciones de clandestinidad. Cálculos marcadamente optimistas sitúan en unas 500 personas la cantidad global de militantes y colaboradores con los que contaron el Partido y la Unión de Juventudes en la isla durante el lapso en cuestión. Esta cifra engloba a los simpatizantes y elementos de apoyo, cuya delimitación frente a los afiliados plenos resulta muy engorrosa. Hubo unas fronteras difusas entre todas estas categorías, aparte de vinculaciones transitorias o muy efímeras que determinaron un flujo casi continuo en los escalones intermedios e inferiores.

*================================
*Cuadro I
*
*UN MUESTREO SOBRE LA ESTRUCTURA
*PROFESIONAL DE LA BASE COMUNISTA
*EN GRAN CANARIO
*
*OCUPACIONES...............NÚM......%
*-------------------------------------------------------
*Trabajadores..................112.....29,29
*-------------------------------------------------------
*Estudiantes......................87.....23,30
*-------------------------------------------------------
*Personal administrativo
*y de hostelería.................59.....15,80
*y doméstico
*-------------------------------------------------------
*Profesionales y técnicos....53.....14,20
*-------------------------------------------------------
*Amas de casa..................31......8,30
*-------------------------------------------------------
*Comerciantes y
*vendedores.....................16......4,30
*-------------------------------------------------------
*Agricultores.....................11......2,90
*-------------------------------------------------------
*Industriales......................5......1,30
*================================
*
*TOTAL..........................374..100,00
*
*Fuente: 'Censo' elaborado en 1988 a partir
*de los testimonios orales de 22 activistas,
*entre los que figuran 7 miembros del
*Comité Provincial del Partido y 4 del
*organismo homónimo de la Unión de
*Juventudes

*================================

La suma final del recuento que figura en el cuadro I, con estos matices, presenta a nuestro parecer un gran relieve. Por lo menos reúne las 4/5 partes del contingente máximo estimado, con la salvedad de incluir desde luego el 90 por 100 de los activistas. Lo que podríamos considerar el cuerpo básico del PCE-UJCE en Gran Canaria no alcanzó siquiera los 100 individuos, según las evaluaciones más autorizadas.

A continuación procede señalar que nos encontramos ante un partido eminentemente urbano, ya que el 83,2 por 100 de la muestra reside en la capital provincial. La población urbana de la isla, que en 1960 suponía el 66,9 por 100, alcanzó el 82,1 por 100 diez años más tarde (5).

Reductos de alguna consideración en otras jurisdicciones sólo aparecen en las de Telde y Arucas, enclaves de población concentrada. La distribución por sexos reduce el porcentaje de la mujer al 22,2 por 100, lo que no se corresponde con su protagonismo de cara al exterior (6).

La estructura profesional del muestreo apunta claramente hacia unas organizaciones de clases medias desde una composición interclasista. El término "trabajadores" no debe inducirnos a error. En buena parte se trata de artesanos y productores independientes, propietarios de instrumentos de trabajo, algunos de los cuales fueron pequeños o medianos empresarios (mecánicos, electricistas, etc.).

Dos integrantes del aparato de propaganda montaron en comandita un obrador de chapa y pintura en el que estuvieron empleados otros dos correligionarios. Los asalariados, en una provincia donde su porcentaje había subido del 56,4 al 75,5 por 100 de la población ocupada entre 1962-1973, provienen ante todo del personal administrativo y después de la construcción, los servicios portuarios y el transporte público.

El soporte popular del comunismo insular descansa así, sobre todo, en las actividades generadas por el tándem turismo-comercio, motor del boom económico isleño en general y, en particular, de una industria específica como la constructora, con mano de obra campesina inmigrada a las grandes poblaciones costeras.

La elevada proporción de estudiantes, en un entorno donde faltaban centros universitarios, deriva por lógica de la importancia del componente juvenil. En la fase posterior a los hechos de Sardina del Norte (7), la UJCE se nutrió primordialmente del estudiantado de Las Palmas de Gran Canaria, con unas pocas "aves de paso" en el sector obrero (8).

También después de septiembre de 1968 se hizo todavía más sensible la gravitación de los profesionales y técnicos, ingrediente que el delegado regional del comité ejecutivo, el cordobés Juan Menor Luque (Pedro), considera definitorio del PCE en Canarias y de las disimilitudes entre las épocas rectoras del escultor Tony Gallardo (1962-1968) y del periodista José Carlos Mauricio (1969 en adelante).

De un total de 24 miembros de los comités provinciales del Partido que hemos detectado a lo largo del periodo, nueve tuvieron dicha cualificación profesional, localizándose entre ellos los tres secretarios políticos (los indicados, más el jurista Carlos Suárez) y los cargos de mayor relieve y responsabilidad, salvo contadas excepciones (9).

Por riguroso orden decreciente se sitúan acto seguido siete trabajadores, cinco comerciantes y tres empleados (10).

Aparte de ser un partido socialmente abigarrado, donde la pequeña o la mediana burguesía resultaron hegemónicas, otra sintonía con el contexto procede de su consideración marcadamente joven. Según computaba por aquellas fechas el instructor Menor, un 45 por 100 del inventario comunista en la región no pasaba de los 21 años (11). Cinco de los 20 condenados en el consejo de guerra de Sardina del Norte, por otra parte, eran menores de edad. La "salida a la superficie" y su recomposición estuvo muy marcada por la juventud de los personajes más representativos. No primaba en absoluto el legado de la guerra civil, salvo en lo concerniente a las sagas políticas de la izquierda.

Si hemos de elegir otro distintivo del PCE en Gran Canaria, éste habría de ser el de tratarse de "un partido de familias", como acertadamente lo rotula un activista (12).

*========================================
*Cuadro II
*
*EL PESO DEL COMPONENTE FAMILIAR EN LAS ORGANIZACIONES
*COMUNISTAS DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
*
*(M = Miembros de Comités)
*(C = Cuadros o militantes)
*(S = Simpatizantes o elementos de apoyo)
*------------------------------------------------------------------------
*..................................BARRIOS DE
*GRUPOS FAMILIARES....RESIDENCIA....M.....C.....S...TOTAL
*...................................PREFERENTE
*------------------------------------------------------------------------
*Gallardo-Cantero-
*Millares-Bosch.....................................3....12....3.....18
*------------------------------------------------------------------------
*Morales Ruiz
*Suárez Cabrera.............Isleta...............4.....6....2.....12
*------------------------------------------------------------------------
*García Bravo de Escaleritas-
*Laguna-Quesada...........Costa Ayala......3.....7...........10
*------------------------------------------------------------------------
*Alvarado Janina............San José...........2.....7.....1....10
*------------------------------------------------------------------------
*Valido Quintana-
*Sánchez Vidal...............Arenales...........3.....5.............8
*------------------------------------------------------------------------
*Sagaseta......................Triana..............2.....6.............8
*------------------------------------------------------------------------
*León Herrera................Arenales...........2.....3.....1......6
*------------------------------------------------------------------------
*Santana Santiago.........Tafira...............2............3......5
*------------------------------------------------------------------------
*Mauricio Rodríguez.......Vegeta.............2......2.............4
*------------------------------------------------------------------------
*León Muñoz.................Schamann........1......3.............4
*------------------------------------------------------------------------
*Caro-Doreste...............Arenales...........1......2.....1......4
*------------------------------------------------------------------------
*Mújica Sánchez............Isleta.......................4.............4
*------------------------------------------------------------------------
*Etala..........................Escaleritas.................4.............4
*========================================
*
*Fuente: Elaboración personal a partir del 'censo'
*========================================

En el cuadro II puede verse un inventario estimativo sobre esta particularidad, de donde se desprende que más de la cuarta parte del censo comunista que hemos elaborado pertenecía a trece familias o grupos familiares (13).

Es notorio que hubo una tendencia endógama que afectó a varias facetas de la vida partidaria, sin que ello suponga por obligación una escora peyorativa. El entorno familiar fue naturalmente una cantera de primer orden para la captación de nuevos adeptos; la fundación de la UJC estuvo muy marcada por este signo, a raíz de las manifestaciones estudiantiles contra el incremento en las tarifas de las guaguas de 1964.

La convivencia en la lucha diaria generó con bastante frecuencia relaciones afectivas que dieron origen a numerosos emparejamientos, bien transitorios o estables. Los matrimonios y los noviazgos reproducían la esfera de las ligaduras consanguíneas. Sirva a título de ejemplo el caso de la prole del veterano militante Juan Morales Santana, vecino de La Isleta y copartícipe del grupo de Brújula: tres de sus cuatro hijas terminaron casándose con destacados cuadros del Partido o de la Juventud, y la menor llegó a ser novia de otros dos (14). La trascendencia cualitativa de estos núcleos se hizo sentir entre los activistas de mayor raigambre, pues de ellos procedieron más de la mitad de los 51 individuos pertenecientes a los comités provinciales del bloque PCE-UJCE que logramos registrar: 11 sobre 24 en el comité del Partido y 16 sobre un total de 29 en el de la Juventud (15).

Las familias comunistas tuvieron además otro rasgo interesante en el franquismo. Muy a menudo se trata de apellidos con solera dentro de la izquierda local, de gentes que poseyeron una amplia tradición política en sus hogares, motivándoles a combatir contra la dictadura (16).

El abuelo de los Cantero, Ignacio Cantero Afonso, fue compañero del líder obrerista José Franchy y Roca e importante personalidad del Partido Republicano Federal en Gran Canaria desde los albores del siglo. Con Franchy también cooperó el padre del locutor y poeta José María García, cuyos tres hijos desempeñaron funciones de máxima responsabilidad en la UJC.

El progenitor de los Alvarado Janina, dirigente sindical en tiempos del mismo Franchy, sería concejal socialista del ayuntamiento Capitalino durante la Segunda República. Un ascendiente de José Montenegro Álamo estuvo entre los seis trabajadores asesinados el 15 de noviembre de 1911, o sea, entre los primeros mártires obreros de Canarias.

El mentado Morales Santana había sido uno de los fundadores de la Juventud Comunista hacia 1933, organización en la que militó igualmente el poeta Agustín Millares Sall.

Por si fuera poco, el diputado comunista del Frente Popular, Eduardo Suárez Morales, fusilado en agosto de 1936, era primo de Juan Morales y de Rafael Roca Suárez, así como tío del abogado laboralista Carlos Suárez Cabrera, Látigo Negro, del cual era prima hermana a su vez la asistenta social Ana Doreste Suárez. Y el arquitecto Antonio Cabral Rodríguez, llegado del exilio mexicano al acabar los 70, tuvo como progenitor a un consejero del cabildo por el PSOE en la República de Abril (17).

Ser en buena medida un "partido de familias" presentaba sus ventajas y sus inconvenientes. La apoyatura de un medio familiar propicio supuso evidentemente un elemento de protección, garantía que demostró su enorme virtud en aquellas ocasiones donde faltó.

A pesar de comportamientos discriminatorios que relegaban a las mujeres a un segundo o tercer plano (18), contar con una esposa o unos padres camaradas permitía ahorrar muchos sinsabores y facilitaba en consecuencia una militancia menos trémula.

Por el contrario, el lastre de la excesiva intimidad devenía también en un factor de riesgo objetivo y de difícil superación para la obligada reserva clandestina, haciendo prácticamente inútiles las reprobaciones estatutarias de la familiaridad y el compadrazgo (19).

La relativa vulnerabilidad de las organizaciones comunistas de la capital grancanaria, para más inri, se vio favorecida por una alta concentración de "viviendas rojas" en determinados barrios e incluso calles, lo que facilitaba la vigilancia policial en la misma proporción en que obstaculizaba el puntual cumplimiento de las medidas de seguridad (20).

La ilustración del activismo de estos pocos combatientes la articularemos sobre todo a partir de la propaganda, un renglón que consumió buena parte de las ocupaciones clandestinas, junto a un breve esbozo acerca de las víctimas de la represión. El cariz que ésta adopta corrobora los dos extremos apuntados: los de una asociación minoritaria y muy activa. La intervención de las instancias represoras nace evidentemente de la acción y está en relación directa con ella, tanto en extensión como en intensidad. Cuando es pequeño el número de los que actúan, quienes sufren las consecuencias tienden a ser por norma "los de siempre". Y si los actos son notorios, será elevado el precio a pagar en términos de sacrificios, aunque variarán el discurso político y los métodos de trabajo a raíz de la fisura de Sardina del Norte. La evolución de la prensa comunista editada en la ciudad de Las Palmas nos pone frente al dinamismo y los avatares de la clandestinidad.

La publicación de 107 números de cinco periódicos en 114 meses no es desde luego una menudencia para el contexto canario (véase el gráfico adjunto). De entrada, no impera la tónica del sumario recogido por la dirección central del PCE, Publicaciones Clandestinas, donde predominaron los títulos de muy corta duración; más de 500 a escala estatal entre 1962-1975. A diferencia de lo que sucedió en Santa Cruz de Tenerife, donde faltaron portavoces estables en la mayor parte del trecho acotado (21), en Las Palmas de Gran Canaria fue posible la consolidación de tres: El Obrero, que pasó de intitularse Boletín informativo del comité insular de Gran Canaria a Órgano del comité provincial, cubriendo cuatro etapas diferentes en los 42 números localizados (22); Tierra Canaria, revista de oposición sindical durante este ciclo, con otros 34; mientras los suplementos de la UJC, Revolución Social y Verdad, consecutivamente (aquél con los cinco primeros números y éste con los 29 lanzados a partir de septiembre de 1965), quedaban en tercera posición. El único rotativo circunstancial sería Tribuna Democrática, redactado e impreso por el PCE (23).

En los ocho años que van desde 1965 a 1972 fueron reproducidos 100 números de las gacetas comunistas, con un promedio de uno mensual que se duplicó en 1966, el año del gran auge de la prensa ilegal. El contraste entre los dos grados que dividen los hechos de Sardina del Norte se aprecia en el ritmo de las ediciones. Si de agosto de 1964 hasta julio de 1968, o sea, en 48 meses, se imprimieron 61 números, en los 62 meses que discurren desde octubre de 1968 a noviembre de 1973 salieron apenas 46. Tal descenso estuvo parcialmente compensado por la ampliación de las tiradas durante el último bienio. Hasta finales de 1971, los datos fragmentarios sobre la cantidad de ejemplares reproducidos oscilaban entre los 300 y los 800: de Tierra Canaria se editaron 500 del número 3 (noviembre de 1965), 300 del 31 (septiembre de 1970) y 800 del fechado el 17 de abril de 1971; El Obrero alcanzó los 750 en mayo de 1967, bajando a 500 en septiembre de 1970; de Verdad, finalmente, apenas nos constan los 400-500 de los tres números de 1971 (24). Inmediatamente después sobrevino una subida de consideración, fluctuando los de El Obrero entre los 900 y los 1.000 ejemplares de febrero a septiembre de 1972, para elevarse hasta los 2.000 en octubre y noviembre. En este año, pues, circularon por la isla un total de 10.893 ejemplares de El Obrero (suponiendo una repetición de las partidas finales), además de los correspondientes al único número de Verdad documentado.

La trayectoria de la propaganda periódica clandestina estuvo marcada por un perfeccionamiento de las técnicas de impresión, en consonancia con la creciente mejora y complejidad del aparato responsable. Desde las primitivas "vietnamitas" o artilugios de alcohol, terminó llegándose a las multicopistas eléctricas y las tintas de dos colores. La prensa comunista, además, refleja en su itinerario tanto las tensiones intestinas como la intromisión de otras variables que alteraron su curso.

El retroceso experimentado en 1967 se debió en particular a la interrupción de Tierra Canaria, lo cual apunta hacia la magnitud del boicot declarado por los disconformes reunidos en la Playa del Inglés (25). Por otra parte, la desaparición del órgano del comité provincial durante 14 meses, desde noviembre de 1970 hasta febrero de 1972, estuvo inequívocamente motivada por el control del Partido sobre la revista legal Sansofé.

La endémica escasez de redactores y la dedicación en cuerpo y alma de los periodistas a los dispares cometidos del semanario, forzaron una elección pragmática que desató las iras de los Críticos que se agrupaban en tomo a Brújula (26).

Cuando por fin reapareció el vocero oficial del PCE en la provincia, durante la primera quincena de febrero de 1972 (cuarta época), lo hizo sin la simbología preceptiva de la hoz y el martillo al lado del titular, provocando la santa indignación de quienes habían venido alertando sobre la preterición de las tareas clandestinas en beneficio de las legales y la pérdida de elementales señas de identidad; el "error" fue subsanado inmediatamente, adjuntándose la efigie de Lenin a la nueva cabecera utilizada desde el mes de agosto (27).

El análisis de los contenidos escapa al enfoque elemental que nos hemos trazado, pero es preciso decir que estamos lógicamente ante un periodismo agitador y de urgencia. Ello daba pie a que el comunista ya bregado se desinteresara por su lectura o apenas le echara un vistazo por encima antes de archivarlo, destruirlo o hacerlo circular. Los miembros de una célula reconocían a mediados de 1969 que uno de sus camaradas sólo leía los titulares porque, a su juicio, "ya se lo sabía todo" (28).

Los quebrantos de la prensa no han de suponer necesariamente una reducción simultánea del área propagandística en su conjunto. Las fluctuaciones de las octavillas y de los panfletos parecen estar, de tal forma, en relación inversa con las de los periódicos. La merma de estos últimos en 1968 emanó de la prioridad concedida a otros métodos de agitación más acordes con las movilizaciones desarrolladas (huelga portuaria, chabolismo, Sardina, etc.). Fuera del aparato central que encabezó el asesor laboral y practicante Adolfo Santana Santiago, algunos colectivos dispusieron de instrumentos de reproducción propios que en varias ocasiones fueron utilizados a pesar de su alto riesgo (29).

La propaganda que distribuyó el comunismo grancanario, especialmente en la capital, alcanzó cotas muy estimables desde la gran tirada navideña de 1965, auténtico debut para esta suerte de difusiones masivas. Más de 40.000 declaraciones de los comités ejecutivo y provincial fueron distribuidas en los días previos a las jornadas del 30 de abril y 1º de mayo de 1969. Entre febrero-marzo de 1970 se lanzaron 12.500 volantes de 3 impresos diferentes, junto a 500 carteles llamando a la huelga en amparo de las franquicias, y el 10 de noviembre serían 12.000 las copias de otros cuatro de aquéllos acerca del consejo de guerra de Burgos.

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*Cuadro III
*
* LA ACTIVIDAD DEL APARATO DE PROPAGANDA
* DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA EN 1971
*---------------------------------------------------------------
* ......................NÚMERO DE EJEMPLARES EDITADOS
*---------------------------------------------------------------
*......................OCTAVILLAS Y.........PERIÓDICOS
* MESES...........MANIFIESTOS..........Y REVISTAS
*---------------------------------------------------------------
*Enero.....................4.000.......................450
*---------------------------------------------------------------
*Febrero..................1.500.......................450
*---------------------------------------------------------------
*Marzo...................................................900
*---------------------------------------------------------------
*Abril.....................20.000....................1.450
*---------------------------------------------------------------
*Mayo......................5.000......................100
*---------------------------------------------------------------
*Junio....................55.000...................1.100
*---------------------------------------------------------------
*Julio.....................................................100
*---------------------------------------------------------------
*Agosto...................7.000......................150
*---------------------------------------------------------------
*Septiembre.............8.000...................1.100
*---------------------------------------------------------------
*Octubre..................8.500......................100
*---------------------------------------------------------------
*Noviembre..............1.500
*---------------------------------------------------------------
*Diciembre..............15.000
*===========================================
*TOTAL.................125.500...........5.650
*===========================================

A pesar de las lagunas documentales, la serie anual que hemos elaborado para 1971 (cuadro III) confirma plenamente la capacidad que tuvo este renglón de la política comunista al superarse la prolongada crisis posterior a Sardina del Norte. Apreciando las estimaciones a la baja efectuadas al carecer de datos puntuales, el cómputo final habría de ser algo más abultado, sin alterar en demasía su significación.

Nos encontramos, por una parte, con 18 publicaciones en forma de octavillas o manifiestos, de las que dos están firmadas conjuntamente por los comités provinciales del PCE, ocho por el de Las Palmas, tres por la UJCE y una, respectivamente, por Comisiones Obreras y el denominado "Comité canario contra la censura y por la libertad de prensa", que convocó un boicot periodístico el 13 de octubre (30).

Únicamente aparecen sin identificar, pues, tres panfletos, de los que un par se destinó a temas laborales. La lucha por la autonomía regional absorbió casi la mitad de la cuantía adjudicada a estas ediciones, pero ello fue así debido a los 50.000 ejemplares de una proclama rechazando el Régimen Económico y Fiscal y suscrita por las dos direcciones isleñas, que vio la luz a mediados de junio bajo el título de El futuro de Canarias está en juego (31).

Los conflictos de AICASA y de los “guagüeros” urbanos dieron lugar a tres octavillas con un total de 14.500 copias, las elecciones sindicales a otras dos con 7.000 y la festividad del 1º de mayo a una declaración de 5.000; en conjunto, la problemática específica de los trabajadores congregó más de la quinta parte de este género de propaganda.

El descenso registrado por la prensa local como consecuencia de la dedicación a Sansofé, se vio en buena medida compensado por la magnitud de una propaganda más agitadora y ligada esencialmente a los movimientos tácticos que realizaron los comunistas isleños. En 1971 apenas se multicopiaron tres números de Verdad, totalizando 1.400 ejemplares, y otro de Tierra Canaria con 800. Esta penuria, no obstante, debe ser matizada en el propio ámbito de las publicaciones periódicas.

El órgano central del PCE, Mundo Obrero, era reeditado en Las Palmas de Gran Canaria desde hacía al menos un bienio, y lo mismo ha de afirmarse a propósito de las revistas Realidad y Horizonte. Según hemos podido colegir, unos 3.500 boletines nacionales fueron reproducidos anualmente por esas fechas. Quizás el trajín desplegado por el aparato propagandístico en 1971 resulte insólito, pero no se trató de un rasgo anómalo en la faena del comunismo insular (32).

¿Cuáles fueron las fuentes de financiación de todo este entramado? No hubo, por supuesto, "oro de Moscú", ni tan siquiera aportaciones dinerarias procedentes de la Península o del extranjero.

Los hombres y mujeres del PCE-UJCE tuvieron que sufragar la brega opositora recurriendo a sus propios bolsillos o a los de sus amigos y simpatizantes. La "Campaña nacional de ayuda económica al PCE", decretada en 1965 por la dirección central, se saldó en Las Palmas con una recaudación de 43.836 pesetas entre junio y octubre. Tomaron parte en ella nueve grupos del Partido (Julián Grimau, Fidelidad, Tina, Pérez Galdós, Sandoval, Corredera, Togliatti, Eduardo Suárez y Hoz y Martillo), además de la Juventud y de varios militantes y simpatizantes a título individual; no contabilizamos las asignaciones de otras dos células, Lenin y Fidel Castro, por quedar fuera del resumen oficial que se dio a conocer (33).

El fuerte revés sufrido en Sardina del Norte forzó a detraer una parte de los fondos embolsados para la denominada "Campaña de los 30 millones", desarrollada entre febrero de 1968 y agosto de 1969, y por ello fue tan pobre la asistencia canaria en tal suscripción, quedando sus dos provincias en los últimos puestos del ranking, apenas superando a Logroño, Almería, Burgos o Navarra (34).

Más representativo de la auténtica aptitud de los comunistas locales en este aspecto sería su aporte a la siguiente recaudación nacional, donde con 267.324 pesetas se situaron por delante de las dos provincias murcianas, de Extremadura, Castilla la Vieja o Baleares (35).

Hay que tener presente que apenas existió un "liberado" a sueldo, el secretario político del comité provincial, destinándose por ello el grueso de todos los subsidios a garantizar la propaganda (36).

La consecución del mecenazgo de algunas personalidades de la vieja guardia, ya se trate del acaudalado industrial harinero Emilio Etala Herrera o de los hermanos Mateo y Juan González Socorro, dueños de un próspero establecimiento de efectos navales en el Puerto de La Luz y almas del Socorro Rojo Internacional durante la Segunda República, poseyó otras replicas más humildes, pero de mayor altruismo si cabe por venir de gentes sin tantas posibilidades económicas. Juan Menor suministra a propósito varios datos muy elocuentes, sin salir del ámbito del comité provincial: la madre de Demetrio (el economista Antonio González Viéitez) abonaba desde antaño 1.000 pesetas al mes, el camarada Tomás (Adolfo Santana Santiago) entregaba permanentemente los haberes que cobraba a una empresa por llevarle la seguridad social, y Marcos (Leopoldo Valido Florido) había donado el importe de una reparación verificada en su taller. A estas inequívocas demostraciones de esplendidez combatiente se añade la curiosísima transferencia del coste de media página de publicidad de Sansofé, un hecho contable que acentúa enormemente la utilización comunista del semanario (37).

En cuanto a la represión, por último, no nos hemos propuesto contabilizar todas las detenciones o procesamientos de naturaleza política que hubo en Gran Canaria durante la casi década y media objeto de estudio, cuya práctica totalidad aparece localizada entre los asociados del PCE-UJCE; al margen de los implicados en Canarias Libre, que confluyeron todos en las filas comunistas, creemos que la única excepción a esta regla antes de 1972 fue la del joven de nacionalidad italiana Maximiliano Payser Medina.

*==================================================
*Cuadro IV: UNA VANGUARDIACONTINUAMENTE REPRIMIDA
*----------------------------------------------------------------------------------------
* CONSEJOS DE GUERRA, PROCESOS DEL T.O.P.
* DETENCIONES GUBERNATIVAS
*------------------------------------------------------------------------------
*.................Canarias......Manifestación.....Sardina.....Estado de
*....................Libre........1º de Mayo.......del Norte....excepción
*...............12-IV-1962.....,..1966..........18-IX-1968....XII-1970
*-----------------------------------------------------------------------------------
*Fernando
*Sagaseta..........X.......................................................... X
*Cabrera
*----------------------------------------------------------------------------------------
*Armando
*León............... X................ X....................................... X
*Herrera
*==================================================

La virtud del cuadro IV no es otra que la de explicitar sumariamente las resultas de un vanguardismo minoritario. Partiendo de los cuatro hitos represores que ofrecieron mayor importancia numérica, independientemente de cuál haya sido su remate, hemos seleccionado la nómina de quienes estuvieran envueltos en más de uno y/o en otros atestados de inferior condición , señalando las prolongaciones familiares que tuvieron lugar.

De los ocho condenados por el affaire de Canarias Libre, seis volvieron a pasar por la comisaría y la cárcel con posterioridad. El único que ya era comunista en 1962, Armando León, soportó la máxima pena con que el Tribunal de Orden Público sancionó a los manifestantes del 1º de mayo de 1966.

Como secuela de esta sonada exhibición se sentaron en el banquillo 14 hombres y 3 mujeres; pues bien, 4 de aquéllos intervinieron en la refriega del 15 de septiembre de 1968 con la Guardia Civil, mientras otros tantos fueron prendidos al amparo de las medidas de excepción tomadas a raíz del consejo de guerra de Burgos. Hasta 18 detenciones, con o sin encarcelamiento, tenemos contabilizadas durante este último intervalo, lo cual quiere decir que la mitad (los recogidos y el joven Maximiliano Payser), disponían a esas alturas de un historial opositor algo voluminoso.

El interés de nuestro repertorio es doble, cuantitativo y cualitativo. A la quincena de nombres consignados hay que añadir los de 12 allegados directos incluidos implícitamente y los de otros 5 que no lo están por faltar procesamiento (38).

En resumen, un total de 32 personas comprendidas, dentro de las cuales figuran nada menos que 3 integrantes del comité provincial del PCE, 8 del de la UJCE y 2 que pertenecieron a ambos organismos. La contemplación sobre el alcance de la familiaridad es por lo demás muy meridiana: sólo 3 individuos quedan fuera del "partido de familias" delimitado en el cuadro II (Vizcaíno Reyes, Bello Cabrera y Déniz Marrero).

Ya es verdaderamente indicativo que en un elenco así nos encontremos con dos parejas de hermanos, un sobrino de León Herrera y dos cuñados de Morales Ruiz entre los componentes de la lista básica.

La técnica aplicada durante el cuatrienio 1965-1968 por el ala gallardista, sintéticamente expresada, radicó en movilizar en un instante dado a todos lo efectivos posibles y localizarlos sobre un punto focal. El planteamiento metodológico partía de una creencia rudimentaria: un grupo decidido y cohesionado era capaz de frenar la respuesta represiva o de quebrantarla lo suficiente como para que la acción política avanzase con bajos costes.

Al propio tiempo, la acumulación de variados focos de tensión provocaría sucesivas irradiaciones que habrían de desembocar tarde o temprano en un estadio superior de conciencia y organización. Esta versión adulterada del foquismo , para la cual Fernando Sagaseta acuñaría la noción de fogonazo , mantuvo en jaque a las pocas células del PCE-UJCE, que laboraron en medio de una sobreexitación casi permanente (39). Hasta estrellarse en el "domingo negro" de Sardina, la formulación inicial del método había demostrado verdaderamente un alto índice de efectividad.


Notas y referencias bibliográficas:

(1) Véase GARÍ HAYEK, D.: Historia del nacionalismo canario. Historia de las ideas y de la estrategia política del nacionalismo canario en el siglo XX, Las Palmas de Gran Canaria-Santa Cruz de Tenerife, Benchomo, 1992, pp. 130-139.

(2) En 1971 funcionaron en la ciudad de Las Palmas unas Agrupaciones Católicas de naturaleza populista y juvenil, que rubricaron un pacto con la Unión de Juventudes Comunistas. Confróntese DÉNIZ RAMÍREZ, F. A.: La protesta estudiantil. Estudio sociológico e histórico de su evolución en Canarias, Madrid, Talasa, 1999, pp. 80-82, y MEDEROS, A.: Una isla de libertad en el mar del franquismo. La Universidad de La Laguna durante el rectorado del doctor Benito Rodríguez Ríos (1972-1973) , La Laguna, Universidad de La Laguna, 2001, p. 41.

(3) Confróntese MEDEROS, op. Cit. , pp. 34-39 y MARTÍN GARCÍA, J. N.: Jerónimo Saavedra. El compromiso constante. Apuntes para una biografía, Las Palmas de Gran Canaria, PSC-PSOE, 1987, pp. 45-53.

(4) Hemos acotado este encuadre cronológico porque abarca desde “la salida a la superficie” (paso de la mera resistencia testimonial a la oposición sistemática y pública), hasta la diáspora que experimentó el eje PCE-UJCE en las Islas a partir de 1973, con algunos precedentes de menor entidad.

(5) El crecimiento demográfico de Gran Canaria fue del 3,1 por 100 en el período 1960-1975, cuando la tasa media del Archipiélago se limitó al 2,6 por 100. JUNTA ECONOMICA INTERPROVINCIAL DE CANARIAS: Estudios sobre la industrialización de la región canaria. Análisis de la estructura industrial, Santa Cruz de Tenerife, p. 117 y ss.

(6) La inventiva de las mujeres comunistas de Las Palmas había despertado ya encendidos elogios cuando siete de ellas, con el soporte de otras tres, se encerraron en la catedral del 9 al 12 de octubre de 1968. Eran primordialmente madres o esposas de los encarcelados por los recientes sucesos de Sardina del Norte. El ejemplo de las canarias cundió rápidamente. A los pocos días, 15 cónyuges de presos políticos de Carabanchel iniciaban otro encierro en la iglesia madrileña de San Francisco de Borja. La experiencia volvió a repetirse con mayor apoyatura numérica en la catedral del Buen Pastor de San Sebastián y en corto espacio de tiempo se extendió por Bilbao, Oviedo, Valencia, etc. Las "ocupaciones" de templos religiosos llegaron a ser una de las más innovadoras respuestas frente al Decreto Ley contra el Bandidaje y el Terrorismo y el estado de excepción en el País Vasco. El tratamiento informativo sobre la heroicidad de las mujeres grancanarias desbordó ampliamente el marco local. La paternidad isleña del procedimiento fue reconocida por Mundo Obrero, 2ª quincena de diciembre 1968 y 7-I-1969. Véase asimismo Tierra Canaria, julio 1969.

(7) Encontronazo con la Guardia Civil en la Cala Martorell (Gáldar) durante una asamblea con los obreros de la empresa SATRA, asesorados por el letrado Manuel Morales Macías, produciéndose un saldo de dos heridos de bala y 25 encarcelaciones. 7 de los 20 condenados en consejo de guerra eran o habían sido poco antes miembros del comité provincial del PCE o de la UJCE. Juan Menor nos dice taxativamente que “esa acción no era de Comisiones, ni de ninguna otra fuerza, era una acción del Partido que el Partido reivindicó con orgullo revolucionario” (carta a Agustín Millares Cantero, Madrid, octubre de 1989). Véase “La verdad de lo ocurrido en la Playa de Martorell (Sardina del Norte)”, Tierra Canaria, octubre 1968 y los números monográficos de El Obrero, octubre 1968 y Tierra Canaria, sept.1970, además de Javier DURÁN, “Veinte años de la caída de Sardina”, La Provincia, 4 y 6-IX-1988.

(8) Datos facilitados por Joaquín Sagaseta Paradas, quien habla de una cota de 50 estudiantes organizados. La evolución de las matriculaciones de bachillerato en las Canarias Orientales pasó de 8.995 en 1961-1962 a 23.096 en 1969-1970. ALVAREZ, M.: Estructura social de Canarias, II, La Reproducción del Subdesarrollo, Las Palmas, Centro de Investigación Económica y Social de la Caja Insular de Ahorros de Gran Canaria, 1980, p. 237.

9) La incorporación a dicho comité del dirigente de los aparceros Celedonio López Sánchez dio pie según el instructor Menor a “algunas situaciones atípicas”, pero en extremo reveladoras. Nos comenta que “cuando Celedonio se dirigía o se refería a Carlos [Suárez], decía Don Carlos, y allí tenías a Látigo Negro que no se daba por enterado, hasta que tuve que intervenir para aclarar que allí no había ningún Don, que todos éramos camaradas, hermanos de clase, unidos por un mismo pensamiento. Carlos enrojeció un poco y todo quedó claro” (carta cit. A Agustín Millares Cantero).

(10) El referido Menor señala a propósito del mecánico Leopoldo Valido Florido, copropietario de un taller familiar de reparación de automóviles, que "era el obrerito que teníamos allí para acreditar que el Partido seguía siendo el Partido de la clase obrera", recordando las ocasiones en que el aludido dejó sentir su incomodidad o sus complejos por no estar intelectualmente a la altura de sus camaradas. Testimonio de Juan Menor Luque, 25-X-1988, Seminario de Estudios Históricos Canarios (SEHIC), Centro Asociado de la UNED de Las Palmas; recogido como los demás citados en colaboración con Francisco Quintana Navarro.

(11) Informe sobre mi último viaje a Canarias (septiembre-octubre 1971), fol. 9, Archivo del Comité Central del Partido Comunista de España, Madrid (en adelante, ACCPCE) , Sección Nacionalidades y Regiones, Canarias, Correspondencia, Sig. Caja 1, Carpeta 2/4.

(12) Entrevista a José Montenegro Álamo, 24-VI-1988, SEHIC.

(13) No se ha apreciado la consanguinidad cuando faltaban lazos directos con el compromiso político, ni tampoco la cuestión resulta del todo agotada; por ejemplo, no incluye el parentesco entre los empleados y escritores Emilio Díaz Miranda e Isidro Miranda Millares.

(14) Nuestro censo global incluye 20 matrimonios y 15 parejas de hermanos, aparte de varios nexos filiales y demás, que no aparecen en el cuadro II. Podríamos destacar a la familia de Felipe Quintana Santana, carpintero de La Isleta, junto a los Valencia de Casa Ayala, los Falcón de Arucas o los Galindo de Telde, todos ellos con tres afiliados respectivos.

(15) La dirección provincial de la UJCE estuvo desde mediados de 1966 hasta finales de 1967 integrada por miembros de “las familias” (Alexis García Bravo de Laguna, Ana y Juan Francisco Morales Ruiz, Ramón Armando León Rodríguez y Agustín Millares Cantero). Demostraciones de un cierto nepotismo tampoco faltaron en adelante. Cuando José Carlos Mauricio ocupó la máxima jerarquía provincial en el Partido, su hermano Antonio pasó a detentar la de la Juventud, sin otros merecimientos que los del patrocinio familiar.

(16) No compartimos las afirmaciones referentes a que el franquismo entrañara una ruptura terminante en la evolución de la izquierda insular, brotando otra durante la dictadura sin nexos con el pasado, según nos proponen GARÍ HAYEK, pp. 90-91 ( tesis de que la nueva generación tuvo “que partir prácticamente de cero a la hora de intentar organizar la resistencia política al fascismo”), o DÉNIZ RAMÍREZ, p. 63.

(17) Disponemos aún de otros prototipos sin tanto relieve, que harían muy larga y fatigosa esta reseña. No hay razones para despreciar, sin embargo, la aportación opuesta, es decir, la oriunda de estirpes conservadoras, franquistas y adineradas algunas. Tal fue, entre otros, el germen de los Gallardo o los Mauricio.

(18) Sin pagar el mismo tributo que los hombres ante la represión, las mujeres ocuparon un lugar de vanguardia en las movilizaciones callejeras o en la agitación y la propaganda , pero sufrieron flagrantes discriminaciones en el aparato interno. Sólo una fémina perteneció al comité provincial de l PCE (Ana Doreste), mientras en la dirección de la UJCE apenas tenemos constancia de cuatro. Véase a propósito El Obrero, mayo 1967, y los testimonios de María del Carmen Campos Alonso y María del Pino Quintana Rodríguez (SEHIC, 7-VI-1988). Es muy elocuente al respecto el documento titulado Sobre la necesidad de la integración de la mujer en el P.C., tanto a nivel general como a nivel familiar (Colección Adolfo Santana Santiago, Las Palmas de Gran Canaria; en adelante, CASS). Este texto llevaba la anotación manuscrita de "llevarlo a discusión". El papel de estas sacrificadas luchadoras ha sido reivindicado en la actualidad por CANTERO SARMIENTO, A.: Mujeres canarias contra la represión, La Laguna, 1997.

(19) El protocolo solidario con las mujeres maltratadas que despedían a los condenados por Sardina el 20 de noviembre de 1968 en el Muelle Pesquero, dirigido al gobernador militar de la plaza tres días después, hasta donde sabemos acumuló 163 firmantes, de los que 49 eran adictos del PCE-UJCE de conformidad con el muestreo del cuadro I (se han conservado seis pliegos del mismo en CASS). La estructura ocupacional reafirma aquí la composición de clase media de la sutil clientela antifranquista, con un alto índice de gentes de las fuerzas de la cultura: 27 escritores y artistas, 24 empleados/as, 17 estudiantes, 13 profesores y maestros nacionales, 11 abogados, 6 médicos y farmacéuticos, 5 periodistas, 5 comerciantes, etc. Teniendo a mano dos o tres registros de semejante jaez, y se presentaron muchos por iniciativa partidaria ante diversas autoridades, no sería muy complicado obtener una catalogación de la izquierda insular y de sus cofrades más o menos esporádicos, es decir, de los comunistas y de cuantos el régimen llamaba tontos útiles. La frase "Nos conocíamos todos" la hemos oído repetidamente en boca de varios entrevistados y ese conocimiento inutilizaba por lo habitual los "nombres de guerra". En un contexto familiar y tan dinámico, la infiltración de dos confidentes pudo haber arrojado serias desarticulaciones de no interferir la premiosidad o la impericia de los departamentos policiales. El panfleto ¿Hasta cuándo? , de febrero de 1971, denunciaba como "chivatos de profesión" al empleado de Correos José Díaz García y al estudiante Antonio Pascua Sánchez.

(20) Entorno a los métodos artesanales dominantes en la esfera orgánica, véase El Obrero, 2ª quincena de marzo 1967. Los problemas referentes a la seguridad fueron tratados con un sentido crítico en la Carta del comité local de Las Palmas a los militantes (enero 1973), CASS.

(21) La reorganización simultánea del PCE en las dos provincias tuvo su reflejo inicial en la prensa. En 1964 aparecieron cuatro números de El Militante, órgano del comité provincial de Santa Cruz de Tenerife (junio, julio, agosto y octubre), reduciéndose a tres en 1965 (enero, abril y septiembre), año en que finiquitó (ACCPCE). Tendríamos que esperar hasta 1971 para que adquiriera regularidad su sucesor, Lucha Canaria.

(22) Prescindimos por razones obvias de la etapa fundacional, correspondiente a la década de 1940. En ACCPCE se han conservado nueve números de 1945. Véase ALCARAZ ABELLÁN, J.: La resistencia antifranquista en las Canarias Orientales, Las Palmas de Gran Canaria, El Museo Canario-CIES, 1991, pp. 80-81.

(23) No hemos agregado una hoja titulada Boletín Informativo, de la que existen dos épocas. La primera data de abril- mayo de 1968, con dos números. La segunda ocupó otros tantos en diciembre de 1970, tirándose 600 ejemplares del inicial. En un informe que leyó ante el comité provincial el responsable de propaganda hacia junio de 1968, se dice que "no se ha hecho constar la paternidad para que así aparezca con la menor característica de documento clandestino" (CASS). El abogado y miembro de la referida dirección Augusto Hidalgo Champsaur, fue citado a declarar en el gobierno civil, a finales de octubre de 1971, sobre la edición de este volante de noticias.

(24) Dichos guarismos figuran en uno de los ángulos superiores de algunas de las copias que pasaban al archivo del comité provincial, anotados por los componentes del aparato de propaganda junto a la fecha de edición. Esta buena costumbre, lamentablemente, no se prodigó todo lo que el historiador podría desear (CASS).

(25) A mediados de ese año tuvo lugar en dicho enclave turístico una reunión en la que participaron un buen número de activistas, opuestos a los métodos administrativos y personalistas de Tony Gallardo. Entre los animadores de cita estuvieron José Montenegro Álamo, Armando León Rodríguez, Domingo Alvarado Janina, Fernando Rodríguez Vázquez, Emilio Díaz Miranda y Manuel Medina Jiménez. A criterio del instructor Menor, que amparó sin reservas al cuestionado, aquello supuso “un intento fraccional que no cuajó”. Otro cónclave simultáneo se desarrolló en la Playa de Las Meloneras, al que asistieron entre otros Germán Pírez Pérez, Fernando Sagaseta Cabrera y Andrés Alvarado Janina. Testimonios de José Montenegro y Juan Menor, SEHIC.

(26) Téngase en cuenta que el propio José Carlos Mauricio, artífice en gran medida de El Obrero a partir de la tercera época que arranca en mayo de 1969, era al mismo tiempo la "eminencia gris" de Sansofé. El boletín interno titulado Brújula (septiembre 1971-septiembre 1972) fue una iniciativa de la célula R (Rafael) de Ciudad Alta, integrada por Germán Pírez Pérez, Agustín Millares Sall, Arturo Cantero Sarmiento e Isidro Miranda Millares, con el auxilio de otros camaradas como Juan Morales. El comité provincial resolvió prohibirlo en octubre de 1972.

(27) Así y todo, el reiterado y drástico declive de 1973, muy próximo a una parálisis global, procedió de las expectativas generadas por la revista Canarias 80, episódica sustituta de Sansofé que no prosperó.

(28) El Obrero, julio 1969. Desde una perspectiva más amplia, la inquietud por elevar el prestigio y el gancho de estas publicaciones llegó con frecuencia hasta el comité provincial. Véanse los Apuntes sobre la intervención de P... (CASS), donde se lee entre otras cosas: "No hacer una prensa triunfalista, pero huir de hacer de ella una cataplasma. (...) Ni tremendismo, ni congelación". En aras de una elemental rentabilidad, el interviniente (tal vez Menor, por la P de Pedro), proponía editar apenas 200 ó 400 ejemplares, para evitar que muchos terminaran rotos, quemados o escondidos.

(29) El círculo Líster de la UJCE confeccionó unas 5.000 octavillas con una imprentilla autónoma sobre las reivindicaciones de los portuarios en huelga. A raíz de los consejos de guerra en diciembre de 1966 y junio de 1967 contra el joven periodista Salvador Sagaseta Paradas y el poeta Pedro Lezcano Montalvo, el comité de la organización juvenil incorporó la fabricación de pegatinas, que desde entonces se transformó en una de los procedimientos más usuales de agit.-prop. Otro tanto cabría argumentar a propósito del empleo de plantillas en las "pintadas", gracias a las cuales pudieron colocarse en una sola noche más de medio millar de carteles con el eslogan "Libertad a Sagaseta".

(30) Impresión de 8.000 octavillas. Incorporamos al cuadro los 1.500 ejemplares del Anteproyecto para un convenio colectivo provincial de la construcción, reproducidos el 23 de noviembre.

(31) Contra lo que cabría pensar, el aparato de Las Palmas de Gran Canaria no cubrió la isla de Tenerife, que a esas alturas ya contaba con otro de sobrada operatividad. Según narra Pedro en su informe de septiembre-octubre, aquí se llegaron a repartir alrededor de 100.000 declaraciones con la participación de unos 200 activistas del Partido y la Juventud. El instructor asegura gráficamente que los municipios tinerfeños "estaban blancos de papel" (fol. 9).

(32) La reaparición de El Obrero en 1972, con la alta cota editorial ya referida, a buen seguro estuvo acompañada por un elevado nivel de la propaganda esporádica en sus diversas formas. En abril se lanzaron 19.000 hojas, correspondiendo 10.000 a una octavilla del comité estudiantil de la UJCE llamando a la huelga contra la Ley General de Educación y 9.000 al manifiesto del comité ejecutivo del PCE con ocasión del 1º de mayo. En marzo y en noviembre, por otra parte, aparecieron sendos panfletos de la Unión Democrática de Estudiantes de Enseñanza Media, entidad forjada por los bachilleres comunistas, con un total de 1.800 ejemplares, además de otro con 500 de las Comisiones Obreras de Portuarios durante el último mes. Exactamente un año más tarde fueron publicados 8.000 pliegos, repartidos por igual entre dos textos diferentes: uno por la abstención en las elecciones municipales y otro del comité local de Las Palmas de Gran Canaria contra el encarecimiento de la vida. A principios de enero habían sido tiradas 1.500 cuartillas de la UJCE a favor de la paz en Vietnam y en vísperas del 1º de mayo apareció el típico manifiesto del comité provincial del PCE.

(33) Véanse las tablas de emulación redactadas por la secretaría de finanzas del comité provincial en El Obrero, junio a noviembre-diciembre 1965.

(34) Sabemos que en sólo cuatro meses anteriores, del 15 de septiembre de 1968 al 31 de enero de 1969, se recaudaron en la provincia de Las Palmas 216.243 pesetas con destino a los condenados de Sardina del Norte y sus familiares, utilizando como tapadera a las Comisiones Obreras. Este ahínco solidario explicaría sobradamente las escasas 13.209 pesetas que se adjudican a la región al término de aquella campaña. Véanse Mundo Obrero, 2 septiembre 1969 y Tierra Canaria, febrero 1969.

(35) Para ubicar las cosas en sus justos términos ha de calibrarse que Asturias recolectó 506.600 pesetas y la región gallega otras 756.528, por no hablar de las contribuciones provinciales del máximo rango (Madrid, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Vizcaya, etc.). Véase Mundo Obrero, 17 septiembre 1971. Al no estar desglosadas las cantidades isleñas y otras varias, resulta imposible o poco esclarecedor elaborar ratios por habitantes y provincias. Es de suponer que en Canarias hayan predominado con creces las islas orientales, o lo que es igual a nuestros efectos, Gran Canaria.

(36) El delegado del comité ejecutivo abrigaba a finales de 1971 el convencimiento de que era factible ingresar de 40 a 50.000 pesetas mensuales en la región, aún cuando se flexibilizara el baremo de las cuotas preceptivas. A tal fin proponía recabar la colaboración de viejos militantes que tuviesen "una posición económica brillante", para que aceptaran servir como centros de una subvención regular. Admite haber logrado el apoyo del veterano Manuel Cáceres Rodríguez, secretario del comité regional entre 1940-1945, quien se comprometió a formalizar las gestiones pertinentes. Véase Continuación del informe sobre Canarias, fol. 8, passim.

(37) Durante el primer semestre de 1972 los grupos XLA y ABC entregaron 20.000 pesetas cada uno, algo no tan infrecuente como dan a entender los elogios entusiastas del comité provincial. Véase El Obrero, 1ª quincena de febrero y 31 mayo 1972. Otro grupo, el XLA-1, proporcionó simultáneamente 5.000 pesetas.

(38) Nos referimos, de una parte, a Victoria Ruiz Pérez y sus hijas Victoria y Rosa Morales Ruiz, y de otra a un cuñado de Andrés Alvarado Janina, José Luis Betancor Ojeda, y a un sobrino de Fernando Sagaseta, Joaquín Sagaseta Paradas, hermano del periodista, encarcelados éstos durante el estado de excepción de 1970-1971.

(39) Buena parte de estas reflexiones son deudoras de José Carlos Mauricio, si bien la responsabilidad de su formulación concreta nos incumbe exclusivamente. Emilio Díaz elaboró respecto del "foquismo" el documento La Táctica de nuestro Partido (CASS). Salvando las distancias, la metodología de Tony Gallardo tenía un ramalazo del "sensacionalismo político" o del "terror excitativo" que Lenin atribuyó a los social-revolucionarios: pretender suplantar la acción y la experiencia de las masas con el heroísmo o la iniciativa de un grupo. Véase ARISMENDI, R.: Lenin, la revolución y América Latina, Montevideo, 1970, p. 359.


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