Detrás de la demagogia de Zapatero sobre la reforma laboral se ocultan las habituales intenciones de cualquier gobierno favorable al capital. La propuesta del gobierno incluye potenciar el contrato a tiempo parcial e implantar el llamado "modelo alemán" de reducción de jornada. Es decir: en lugar de reducir de manera generalizada la jornada laboral por ley sin reducción salarial para hacer frente al paro masivo, propone reducir jornada y salario proporcionalmente --contrato a tiempo parcial-- y que el Estado se haga cargo de parte del salario del trabajador. Todo ello acompañado de una reducción de las cotizaciones sociales de la patronal, es decir, del salario indirecto de los trabajadores. Además, Zapatero propone implantar un nuevo contrato basura para jóvenes, único punto este que parece levantar alguna reticencia en la burocracia dirigente de CCOO y UGT. Una burocracia sindical que no sólo se presta a esta nueva farsa, sino que está ultimando un nuevo pacto a tres años que garantizará a la patronal paz social y recortes salariales.Finalmente, el gobierno también pretende imponer una nueva reducción de las pensiones y del derecho a jubilación, apoyándose en el Pacto de Toledo, que cuenta con el aval de la abrumadora mayoría del parlamento estatal, con el manido y falaz argumento de garantizar su sostenibilidad.En definitiva, un nuevo ataque a los derechos de los trabajadores, con la complicidad activa de la capa de dirigentes burocratizados y aburguesados de los principales sindicatos. Habrá que levantar una campaña firme y sostenida, por parte del sindicalismo alternativo, para hacerle frente.