14 consejos para una Navidad mágica sin renunciar a la salud

La Navidad es bien conocida, significa no solo estar con los seres queridos o desenvolver regalos, sino también sentarse en mesas cargadas de platos irresistibles, lamentablemente a veces no muy aptos para una dieta sana y correcta.

Descubramos juntos algunos consejos prácticos para disfrutar plenamente de las vacaciones sin sacrificar la salud: ¡los pequeños trucos son suficientes para sacar lo mejor de la Navidad sin comprometer tu bienestar!

1. Revisa las porciones

Compruebe-sus-porciones

Si no quiere renunciar a probar todo lo que la Navidad trae a la mesa, vigilar las porciones es un buen compromiso: trate de no comer en exceso, sino de sírvase pequeñas porciones.

A veces tiende a llenar demasiado su plato y, dado que dejar las sobras es descortés, termina comiendo más allá de la saciedad, lo que resulta en una sensación de cansancio, pesadez e hinchazón.

Cuando eres invitado, saborear poco pero todo también te permite no ofender a quienes te invitaron: si notas demasiada insistencia, explica de manera educada que prefieres no exagerar para asegurarte de poder disfrutar de cada plato, desde el primero hasta el último.

2. No omita su actividad física habitual

Entre las vacaciones, los almuerzos y cenas, la prisa de los obsequios y los preparativos, es posible que acabes saltándote tu actividad física habitual.

El consejo obviamente es no hacerlo: sea cual sea la actividad que hagas, evitarla hará más complicado lidiar con este período «alto en calorías» y, al final de las vacaciones, retomar tu rutina de ejercicio físico será mucho más difícil.

Si tienes miedo de dejarte arrastrar por el torbellino de compromisos e invitaciones, planifica la actividad deportiva con algunos amigos: ¡si tienes una cita te será difícil encontrar una excusa para saltarte los entrenamientos!

¿Estás de vacaciones fuera de la ciudad? En este caso, intenta sustituir el gimnasio por otras actividades, como senderismo en la montaña o largas caminatas.

Mientras su compañero de viaje usa el baño, haga algunos ejercicios como abdominales o flexiones, que se pueden hacer en cualquier lugar sin ningún espacio especial o requisitos de equipo.

Incluso los viajes a los mercados navideños pueden combinar negocios con placer: caminarás muchos kilómetros sin darte cuenta, mientras buscas los últimos regalos navideños para tus seres queridos.

Si no hace ejercicio con regularidad, es posible que desee aprovechar esta oportunidad para comenzar.

Hay multitud de alternativas entre las que será imposible no encontrar algo de tu agrado: si no te encanta el gimnasio puede ser una buena idea optar por la bicicleta, el running o el jogging.

Incluso limitar el uso del automóvil puede resultar un pequeño gesto con grandes beneficios: al salir a hacer los recados no muy lejos de casa, ejercitará su cuerpo sin un esfuerzo especial.

3. Lleve un registro de lo que come

Lleve un registro de lo que come

Llevar un registro de lo que come en su teléfono inteligente (o en un cuaderno) realmente puede ayudarlo a darse cuenta de cuándo va a exagerar.

Ver en blanco y negro la lista de alimentos consumidos hace que su autoevaluación sea más real y más fácil de manejar.

Hoy en día existen aplicaciones y sitios que te permiten calcular las calorías, proteínas, carbohidratos y grasas de cada alimento en unos segundos.

Anotar todo no tiene por qué convertirse en una obsesión, sino en una forma de entender qué es mejor cocinar para la cena para equilibrar los excesos acumulados durante un almuerzo particularmente sustancioso.

4. Trate de no salir con hambre

Salir de casa con hambre siempre es una mala idea: ¡ir de compras tiende a comprar de todo y más!

No solo te arriesgarás a gastar el doble en el supermercado, sino que te encontrarás rodeado de alimentos comprados en un momento de debilidad, que seguramente será una gran tentación.

Incluso si va de compras al supermercado con el estómago lleno, haga una lista de las cosas para comprar y trate de no poner artículos adicionales en su carrito.

Algunos creen que es bueno evitar comer antes de un almuerzo (o cena) de Navidad para que puedas darte un atracón sin haber ingerido ya otras calorías.

Esta teoría es incorrecta: si te sientas a la mesa con hambre serás propenso a exagerar en unos minutos, con el resultado de no disfrutar de la comida y dificultar el proceso de metabolización.

Los hábitos alimenticios no se deben cambiar con vistas a las fiestas, pero se debe mantener el régimen con un buen desayuno, reduciendo ligeramente el aporte calórico de las comidas previas al banquete y evitando los bocadillos.

De esta forma podrás comer con tranquilidad y controlar las porciones, sin cegarte por el hambre y disfrutando plenamente de los platos que se sirven en Navidad.

Una buena práctica es salir de casa llevando siempre contigo pequeños bocadillos saludables, como frutos secos o una fruta: cuando tienes hambre fuera de casa es fácil dejarse tentar por los olores que salen de las panaderías o pastelerías.

Lleva siempre contigo una botella de agua: a menudo la sed se confunde con el hambre y un simple sorbo de agua puede ser lo que tu cuerpo necesita.

5. Come despacio

Comer despacio debe ser la norma, no solo durante las vacaciones, sino durante todo el año: de esta forma los alimentos serán más fácilmente metabolizados por el organismo y la sensación de saciedad llegará antes.

Masticando lentamente, también puedes saborear cada bocado con cuidado, percibiendo todos los matices del gusto.

Cuando te sientas a la mesa, ¡no tienes que tener prisa! Las comidas son imprescindibles y conviene tomarse el tiempo para comer lo mejor posible, saborear la comida y apreciar también sus colores y su belleza.

Para comer despacio, es recomendable respirar profundamente antes de comenzar la comida y dejar el tenedor entre bocado y bocado.

Sentarse al lado de alguien con quien puedas tener una conversación interesante es una buena forma de comer más despacio, y las cenas con amigos también están hechas para estar juntos y compartir historias y opiniones.

6. Beba con moderación

Beber con moderación

Incluso aquellos que normalmente no beben alcohol en Navidad hacen una excepción a la regla.

Beber vino es posible, lo importante es hacerlo con moderación. Para mantener el vaso lleno por más tiempo, beba agua sin gas y limite el vino como acompañamiento de los platos principales.

Si puede mantener su vaso medio lleno hasta el final de la comida, será menos probable que alguien le indique que beba más llenando su vaso.

Es mejor evitar los refrescos, así como los licores, que tienen una ingesta calórica mucho mayor.

Si realmente no puedes resistirte a un licor en particular, bebe un poco de agua inmediatamente después: te ayudará a administrar mejor las calorías y además no terminarás con un molesto dolor de cabeza al día siguiente.

7. Planifique con anticipación

Planificar un plan de comidas con anticipación es una buena solución para quienes tienen poco autocontrol.

Seguir las instrucciones escritas es más fácil: luego coge lápiz y papel (o crea un archivo digital) y planifica tus comidas y tu actividad física de forma compatible con los compromisos navideños.

Sabes cómo se siente después de un atracón y casi a nadie le gusta experimentar esa molesta sensación de hinchazón y pesadez.

Antes de sentarte a la mesa, imagina cómo te gustaría sentirte después de la comida y trata de adaptarte para no exagerar y llegar al café sintiéndote ligero y agradablemente lleno.

8. Prepare usted mismo la mayoría de los platos que le rodearán en Navidad

Los alimentos caseros son más saludables que los ya preparados, por lo que sería ideal preparar la mayoría de los platos en casa con ingredientes naturales y tratando de encontrar un buen compromiso entre sabor y autenticidad.

Un plato presentado con especial atención a la estética, puede transformar simples verduras en un plato sofisticado: por lo tanto, dé rienda suelta a su creatividad y sus invitados quedarán gratamente sorprendidos.

Si la reunión no se lleva a cabo en tu casa, siempre puedes ofrecerte a cocinar algo para llevarte como invitado, como un buen pastel, que luego puedes preparar seleccionando los ingredientes y prefiriendo por ejemplo miel en lugar de azúcar blanca.

9. Aumente su consumo de frutas y verduras.

frutas y vegetales

Las frutas y verduras son los aliados perfectos para quienes se preocupan por su salud: contribuyen a la activación del metabolismo, ayudan al desarrollo de tejidos y órganos, aportan vitaminas, son ricas en fibra y antioxidantes.

Aumentar su consumo de frutas y verduras le ayudará a equilibrar las lágrimas de la regla navideña.

La fruta debe consumirse preferentemente entre comidas, ya que su alto contenido en fibra puede alargar los tiempos de digestión.

Las verduras se pueden comer como guarnición, pero también como comida: se acabó el período de refrescantes batidos, pero una sopa de verduras caliente en pleno invierno te traerá una agradable sensación de calor, además de nutrirte de forma saludable.

Durante el banquete navideño asegúrate de que un tercio de tu plato esté ocupado por verduras: de esta forma te llenarás de alimentos saludables, limitando, pero sin renunciar del todo, al consumo de otros alimentos ricos en calorías.

10. Rodéate de alimentos saludables en casa

comida-navideña

Tener alimentos saludables siempre disponibles hace que su consumo sea más utilizable: por lo tanto, rodéate de alimentos saludables y saludables y estarás más inclinado a comerlos.

Una gran idea es preparar algunos alimentos con anticipación, para que siempre los tengas listos y no te dejes tentar por la pereza.

No todos los alimentos se pueden preparar con anticipación, pero las nueces, por ejemplo, se pueden pelar semanalmente y guardar listas para disfrutarlas.

11. Sea realista

Ser realista es fundamental. ¿Ha decidido mantenerse en forma y adoptar un estilo de vida correcto? Pues entonces sabrás que el autocontrol es fundamental siempre que quieras conseguir un objetivo.

Establecer metas alcanzables es clave, ya que una meta inalcanzable solo lo haría sentir frustrado, lo que provocaría que se rindiera.

Establecer metas que puedas lograr aumentará tu autoestima y complacencia, haciendo que el camino hacia tu meta sea más placentero y lleno de pequeñas satisfacciones.

Así que comience con pequeños pasos, eliminando lentamente los malos hábitos y reemplazándolos con alternativas más saludables.

12. Contribuir

Si te han invitado a la casa de alguien, contribuir no solo es una señal de buenos modales, sino que puede ser útil para mantenerte fiel a tus intenciones.

Además de traer sus propios platos, puede ofrecerse para ayudar a servir y ordenar después del almuerzo o la cena, haciendo felices a los anfitriones y manteniendo su cuerpo activo.

Al finalizar el banquete, también podrías proponer un paseo si el tiempo lo permite: alguien entre los invitados aceptará con gusto acompañarte, por lo que caminarás en compañía quemando calorías sin siquiera darte cuenta.

13. No te desanimes

Todo parece difícil al principio, pero una vez que aceleras el ritmo, lo que hoy parece imposible se convertirá en un hábito.

Ya puedes empezar a poner en práctica estos consejos y pasarás una Navidad maravillosa sin sacrificios y disfrutando al máximo de todo lo que la mesa tiene para ofrecer: solo necesitas un poco de voluntad.

Estos consejos se pueden utilizar a la vista de las vacaciones, pero también en otras ocasiones, como cumpleaños, cenas de empresa o la boda de un amigo, en fin, todos aquellos eventos en los que participas sabiendo que será casi imposible no hacer alguna pequeña excepción a la regla..

Las precauciones a tomar pueden parecer muchas al principio, pero si comienzas a seguirlas sin desanimarte, comenzarás a sentir los efectos en tu cuerpo y tu salud, encontrando así un fuerte impulso para seguir mejorando cada vez más.

14. Busque alternativas saludables

Hoy en día no faltan alternativas: ¡aprovéchalas!

Elegir un tipo de harina más ligera y digerible, o utilizar leche de soja y tofu, son solo algunas de las pequeñas sustituciones que se pueden poner en marcha para seguir despegando algunos caprichos, pero con un guiño a la salud y la forma.

El tipo de cocción también puede marcar la diferencia: ¡intente cocinar al vapor en lugar de en cacerolas llenas de aceite!

Como puede ver, mantenerse en forma y saludable es posible sin tener que renunciar a los placeres culinarios de las vacaciones.

Otros artículos que te pueden interesar

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayude a optimizar tu visita. No se utilizarán las cookies para recoger información de carácter personal. Puedes aceptar o rechazar su uso siempre que lo desees. Encontrarás más información en nuestra política de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar