12 errores más comunes en la ducha

Quién sabe cuántas veces lo haces en una semana. Quizás incluso todos los días. ¿Qué será difícil de tomar una ducha muy común? Entras, enjabonas, aplicas champú, enjuagas y finalmente secas. Eso es todo. Sin embargo, todos cometemos una serie de errores cada vez que ejercen presión sobre nuestra piel y cabello.

1. El agua está demasiado caliente

ducha de agua caliente

Una ducha caliente es lo que se necesita en una fría mañana de invierno o después de un largo y duro día de trabajo. Sin embargo, una temperatura demasiado alta no es buena ni para la piel ni para el cabello. De hecho, elimina excesivamente sus aceites naturales, como cuando lava una sartén grasosa con agua caliente. Además, la piel se enrojece debido al aumento de la circulación sanguínea, lo que a su vez puede provocar inflamación, erupciones cutáneas y picazón debido a la piel seca. Es probable que la piel se descame y el cabello se arrugue.

Qué hacer

Es cierto, se necesita coraje para tomar una ducha fría, a menos que el día sea muy caluroso: ¡en ese caso también lo harías en una ducha portátil a temperatura gélida! Sin embargo, cuando te duches procura mantener la temperatura lo más fresca posible, posiblemente al mismo nivel que la de la piel, sobre todo si esta última es propensa a la sequedad.

2. Frotas demasiado fuerte

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Muchas personas se frotan demasiado fuerte con una toallita o esponja vegetal. La esponja vegetal es realmente demasiado áspera y puede eliminar la barrera protectora natural de la piel: por lo tanto, solo debe usarse debajo del pie. Además, cuanto más se frota, más sebo produce la piel.

Qué hacer

Frote suavemente con un paño suave. Y después de usarlo tres o cuatro veces, lávelo con agua caliente para eliminar las bacterias.

3. Te lavas el cabello todos los días

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¿Te duchas todos los días y también te lavas el pelo? Esto no es ideal si quieres tener un cabello sano y atractivo. Los expertos en cabello y cuero cabelludo dicen que es un gran error.

Qué hacer

Si tienes el cabello fino y fino, no debes lavarlo más de dos veces por semana para ayudar a mantener la producción natural de sebo y el equilibrio de hidratación correcto. Si tienes el cabello rizado o grueso, solo se recomienda lavar con champú una vez a la semana, ya que se necesita más tiempo para restaurar una cantidad suficiente de aceites naturales. En caso de que sienta la necesidad de lavarlos con más frecuencia, intente mojarlos a mitad de semana aplicando solo el acondicionador y enjuagándolo bien inmediatamente después.

4. No te enjuagas lo suficiente

Hablando de enjuague, asegúrese de que todos los productos que usa en la ducha se eliminen por completo. A la larga, de hecho, los residuos pueden irritar la piel y tapar los poros, con riesgo de acné. Si encuentra que aparecen granos en la espalda con frecuencia, esta podría ser la razón.

Qué hacer

Enjuague su cabello con la cabeza inclinada hacia los lados para permitir que el champú o acondicionador se vierta directamente por el desagüe en lugar de por la espalda.

5. Frote su cuero cabelludo con las uñas

uñas

Un exfoliante para el cuero cabelludo te hace sentir bien, pero no uses las uñas, ya que harás más daño que cualquier otra cosa. Esto se debe a que corre el riesgo de rascarse el cuero cabelludo y causar descamación.

Qué hacer

Solo use las yemas de los dedos para hacer espuma mientras se lava con champú. Tampoco seas demasiado agresivo cuando frotes tus mechones, ya que esto podría dañarlos y causar puntas abiertas.

6. ¿Puedes cantar un álbum completo en la ducha?

Si bien no hay nada de malo en cantar en la ducha (de hecho, es muy recomendable), si puedes cantar un álbum completo o incluso la mitad, significa que has ido demasiado lejos. E incluso si te resulta muy relajante, corres el riesgo de resecar tu piel.

Qué hacer

Trate de no estar en la ducha por más de 10 minutos. Durante este tiempo, debería poder tararear dos o tres melodías mientras se lava con champú, aplica acondicionador y hace espuma.

7. Usas demasiado gel de ducha

A algunas personas les encantan los geles de ducha, quizás porque se intoxican con su aroma o disfrutan enjabonarse. Un exceso de jabón empobrece la piel, privándola de sus aceites naturales. Además de causar picazón en la piel, puede ocasionar problemas graves como el eccema.

Qué hacer

A menos que tengas tres años y te guste jugar con la espuma, intenta moderar su uso.

8. Dejas pasar demasiado tiempo antes de hidratarte

Aunque técnicamente la hidratación viene después de la ducha, sigue siendo parte de toda la experiencia. Los expertos dicen que debe hacerse casi inmediatamente después de salir, no más de tres minutos, para que la piel no disperse la humedad en el aire. La hidratación mientras aún está un poco húmedo ayuda a almacenar algo de humedad. Si la piel se seca o se agrieta, las bacterias y los alérgenos son fáciles de ingresar.

Qué hacer

Después de salir de la ducha, golpee suavemente el exceso de agua, dejando que algunas gotas permanezcan en la piel. Luego aplique una cantidad generosa de humectante para almacenar agua. Gracias al calor presente en el ambiente, la piel absorbe rápidamente el producto hidratante.

9. Te enjabonas todo el cuerpo

El jabón está diseñado para disolver la suciedad para que el agua pueda lavarla. Pero como la piel de las extremidades no tiene mucho aceite, cuando te limpias los brazos y las piernas con jabón, la eliminas casi por completo.

Qué hacer

Trate de limitar el enjabonado a las partes ricas en aceite, como los pies, las axilas, las nalgas, la ingle y la cara.

10. Envuelva su cabello con una toalla

Envolver el cabello en una toalla de felpa o frotarlo con demasiada fuerza puede provocar daños y roturas.

Qué hacer

Si te encanta hacer un turbante para envolver tu cabello, usa una toalla de microfibra. Es menos esponjoso que una toallita normal, pero es más adecuado para tu cabello: absorbe el agua más rápido sin necesidad de frotar, lo que también significa menos roturas y frizz.

11. Use un jabón muy fragante

Si se acostumbra a ciertos productos, puede resultar difícil prescindir de ellos. Pero si está usando un jabón muy fragante o antibacteriano, puede que sea el momento de cambiarlo. Esto se debe a que las fragancias intensas y otros ingredientes tienden a alejar la humedad de la piel, provocando irritación, sequedad y picazón.

Qué hacer

La próxima vez que compre jabón, lea los ingredientes con atención. Sustancias como el triclosán, el formaldehído y los parabenos son conocidas por su efecto sobre la piel. Pueden causar sequedad, promover piel muerta y dermatitis, sin mencionar lo que le hacen a tu salud al penetrar en la piel.

12. No usas chanclas cuando te duchas en el gimnasio

Contraer hongos no significa tener mala higiene; el hongo puede vivir en la piel de algunas personas con mucha más facilidad que en otras. Entre otras cosas, estos patógenos pueden surgir fácilmente al caminar descalzo en ambientes húmedos como duchas en gimnasios o piscinas.

Qué hacer

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